NARRACIÓN EVANGELINE
-Oh, es una verdadera lastima. Si es por otra cosa puedes decirme-
-No no Jurgen, solo es eso, a mi padre no le gusta la idea de que deje la escuela por ir a París-
-Pero estarás mas cerca de ellos-
-Sí pero es por las protestas-
-Hubiera sido estupendo. París, tú pintando o escribiendo y yo fotografiando-
- Lo se, lo siento bastante- me mordí el labio.
-Eh, descuida, aun puedes visitarme, ¿no?-
-Claro que si. Nos vemos Jurgen, disculpa de nuevo-
-Descuida Ev... ¡Oye! Cuidado, ¿qué es esto?-
Siegfried había chocado con él y se habian caido sus mas recientes bocetos.
Los dejé hablando y me sali de ahi con ganas de llorar. Me moría por ir a París, y a pesar de que Harold me había dicho que todo estaba bien, le habia ido a decir a Jurgen que no podía ir-
-Evangeline, ¿has visto a Klaus?-
-No, pero a Jurgen si, esta entrando-
-Excelente, me llevara a hablar con un maestro. ¿Que tal me veo?-
-Muy bien, suerte Stu-
-Gracias, nos vemos luego-
Me hice a un lado y lo deje pasar, su acompañante se plantó frente a mi.
-Muevete-
-¿Cual es la contraseña?-
-Dejame pasar- me mordí el labio.-Por favor...-
Sacudió la cabeza y se acerco a mi para besarme, lo aparte de mi con cierta molestia.
-¿Cual era la contraseña?-pregunte.
-No había- contesto John con una sonrisa.
-Idiota- le dije, dándole un golpecito en el pecho.
-¿No iras con Stu?- comencé a caminar y me siguio.
-Nah... el puede solo. ¿Quieres comer?-
-¿En mi departamento?-
-No, a una cafetería, ven, yo invito-
Al día siguiente, muy temprano, decidí irme a la escuela, casi una hora antes de lo normal, para hablar con mi profesor de dibujo.
Para mi sorpresa, al llegar me encontré con Siegfried, quien cuidaba un pasillo.
-Oye- me aproximé con una sonrisa- Llegas temprano-
-Ev- dijo, poniéndose pálido- Generalmente llegas por allá-
-¿Todo bien?-
-Ven-
Tomo mi mano y nos sentamos debajo de las escaleras.
-Hablame Englebert-
-¿Recuerdas que ayer me quede con Jurgen?-
-Sí, ¿que con eso?-
-Después de que acompaño a Stuart fuimos a mi casa, le enseñe mis pinturas, las nuevas-
-¿Y?-
-Estuvimos hablando-
-Fascinante-
-Iré a París-
-¿Qué?-
-Sí, iré a París, creo que, digo, nos soy muy bueno, pero puedo hacer mejor que Hamburgo-
-Oh Sieg, entonces...-
Quería decirle “¿entonces me dejaras?” pero se escucharia muy estúpido así que solo deje la frase en el aire.
-Sí-
-Me alegro por ti-
-Evangeline-
-No, es en serio. Tengo que irme-
-¡Pero acabas de llegar!-
Llegue hacia mi departamento, donde sabía que nadie me esperaria. En los viejos dias, habria llegado y encontrado ahí a George, pero ahora, solo dios sabía lo que le pasaba al cabron.
-Tu deberias estar en la escuela-
-Hola Paulie, ¿vienes a ver a Stu?-
-A ti, a dejarte esta carta, la envía Cyn para ti, pensaba dejarla debajo de tu puerta pero aqui estas. Toma-
-¿La leiste?-
-Obviamente no-
-Ah. Gracias-
Asintió cortésmente y me observo de manera curiosa.
-¿Si?-pregunte.
-¿Crees que pueda pasar? Vengo caminando...-
-Seguro, pasa-
Entramos y guarde mi carta mientras el se sentó.
-Menos muebles- señaló.
-Buena observacion-
-No vengo aquí en siglos-
-Es porque no quieres-
-Tu sabes como es esto-
-No realmente, pero solo puedo asumir que Reeperbahn es mas interesante que aquí-
-Acertaste. Por cierto, ¿George esta aqui?-
Justo sobre la herida Paul...
-No lo esta. ¿Sabes dónde está?-
-Na, ni idea, lo vi anoche por última vez-
-¿Anoche? ¿Esta mañana no? Entonces no llego a dormir-
Paul comenzó a morder su uña del dedo pulgar, que era lo que hacía cuando estaba nervioso.
-No, yo fui el que no llegó-
-Claro-
-Es cierto-
-No dije que no lo fuera-
Despues de eso la conversación se torno incomoda, quizás porque el sabia que no le creía una palabra y para mi fortuna, se retiró pronto.
Vi a George casi una semana después, llegó mientras ordenaba lo ultimo de mis cosas para largarme.
-Oh, ¿vacaciones?- me pregunto en cuanto me vio.
-Falta un mes-
-¿Te vas?-
-Sí-
-¿Estas...?-
-No, no estoy terminando contigo, si eso ibas a preguntar, pero si lo quieres tomar asi, hazlo-
-Diablos, si que estas molesta-
-Si vuelves a decir que estoy molesta, lo estaré pronto. Necesito mis llaves-
-Evangeline- se sentó.-Debemos hablar-
-Es un mal momento, mi tren sale hoy-
-Confío en que no tardare-
Me senté a su lado.
-Te amo- me dijo suave y honestamente.-Y si hay algo que haga que lo dudes-
Resople.-Escucha, no es nada-mentí.-Solo me iré antes, estoy harta de Hamburgo-
-¿No tiene nada que ver conmigo?-
-Nada en absoluto-
-Se que he estado distante-
-Igual yo lo he estado. No te preocupes-
-Te veré allá pronto, teníamos planeado irnos en 2 semanas, si quieres podrías esperarme-
-El tren sale hoy, lo siento-
Asintió pensativo y apreto mi mano.
-Justo cuando llegue a Liverpool, todo será como antes-
Sonreí mientras me abrazo, y no lo hice porque estaba feliz, sino porque sabía que no seria asi.
algo extraño paso y subí hoy también. espero y les agrade, gracias a Lady Mary que siempre comenta, me hace sentir menos sola c: