Saturday, 7 September 2013

Capitulo 56

Como le había dicho a John que fuera a casa de Paul, fui allá, aún temblando de ira. Paul estaba en su patio jugando fútbol con su hermano Mike.
-Hola Bess, ¿qué hay?- dijo Mike cuando me vio.
-No mucho Harry; hola Paul-
-Hola-
-Sé que quizás no pero, ¿John está aquí?-
Paul dejó de patear el balón y llegó a donde yo estaba.
-¿Dijo que estaría aquí?-
-Quizás-
-Bess, creo que debes dejar a John tranquilo-
-¿De qué hablas?-
-Sí, deja de seguirlo-
-No lo estoy siguiendo, sólo quería saber si estaba contigo, joder Paul, ¿qué te pasa?-
-¿Qué te pasa a ti? Sólo se acuesta contigo y actúas como su esposa, no lo eres-
Me reí.-¿Celoso?-
-¿De qué?-
Encogí los hombros.
-Como te atreves... ¿insinúas que yo...?-
-Me atrevo porque es lo que veo, piensa lo que quieras Paul, no te quitaré a John-
Me alejé de él con una amable sonrisa.
Para él final de ese mes, las cosas empeoraron con Paul. Comenzó todo casi como una broma, uno o dos comentarios por parte de ambos y gradualmente se convirtió en un gran problema.
-Sabes Evangeline, no te mataría ser amable con Paul de vez en cuando- me espetó John, un día que regresábamos de un recital suyo.
-Creo que no iré a tus recitales- mascullé.
-No dije eso-
-Sé que no, pero a él no le agrada-
-Evie.-John cerró los ojos-¿Qué? No hagas esto, Paul es tu amigo-
Encogí los hombros y por ese día, no sé dijo más del tema.
Para mediados de ese mes, John hizo un hábito de llevarme a todos sus recitales y a la mayoría de sus ensayos.
Esto no me gustaba en absoluto; sí, me gustaba estar con John pero sabía que estaba metiéndome donde no debía, no era mi lugar estar ahí y además, era incómodo con George ahí.
-Vamos Bess, es hora-
Estaba ocultándome en él diminuto baño, pero infortunadamente era el peor lugar para hacerlo.
-Me quedaré aquí hoy-
-Es día de ensayo-
-Es tu día de ensayo, no mio-
-No te pongas difícil-
-Estaré ocupada-
-¿Haciendo qué?-
-Tengo algo así como una entrevista de trabajo...-
-Oh- sonrió y se frotó la frente con una mano.-No- su sonrisa se borró.
Rei forzosamente.
-Como puedes ver, se me hace tarde a mi también-
Bloqueo mi paso con una sonrisa.
-¿Pasa algo John?-
-Sé que no gano mucho con esto.-hizo un gesto a su guitarra-Pero puedo seguir pagando este lugar-
-No puedes gastar sólo en eso-
De nuevo sacudió la cabeza.
-Sólo quiero hacer algo, no estaré estudiando ya y... no sé-
-Se hace tarde, debo irme... escúchame Ev,quédate aquí, si no quieres ir al ensayo  bien, pero no te vayas-

NARRACIÓN JOHN
Debo admitir que mi hora de llegada no era aceptable, incluso yo sabía eso, pero que diablos, vivía solo para poder hacer cosas así.
Abrí la puerta y vi que el reloj marcaba las 4 de la madrugada, encendí la luz para encontrar que Ev sé había quedado dormida leyendo un libro en el único sillón. Intenté no hacer ruido pero fallé fantásticamente.
-¿John?-
-Sshh...-
-Hueles a alcohol, apestas más bien-
-Puta madre, jódete Evangeline, no comenzarás a actuar como Mimi-
-Claro que no, sólo fue un comentario maldita sea- respondió con una mirada oscura.
Cuando entré a dormir ella estaba ya dormida.
-Ev- la sacudí un poco.
No me contestó.
-Vamos- me recosté a su lado y besé su hombro, poniendo una mano en su trasero.
-Oh...- hizo una mueca reprobatoria.-Hoy no, no estoy de humor-
-¿Qué?-
-Estoy cansada- susurró.
Le quité las manos de encima y suspiré.
-¿John?- preguntó después de mucho rato-
-¿Ahora que?-
-Me dieron el empleo-
-Hm-
-Sé que dijiste que no, pero la paga será aceptable y...-
-Haz lo que quieras-
-Sólo estaba comentando-
-¿Qué quieres? ¿Un trofeo?-

NARRACIÓN EVANGELINE
Desperté al día siguiente, era tempranísimo y había dormido incómoda; después de que John se había dormido me fui al sillón. Doblé las cobijas y me alisté para ir al trabajo; había hecho casi de todo para no tener que trabajar de mesera, a mis ojos era muy cliché junto con toda esta situación.
Camino al trabajo la oferta de papá me daba vueltas en la cabeza; era mucho compromiso vivir con John, y sabía que él pensaba parecido, no estábamos hechos para una relación así, nosotros no, no podía tolerar lo voluble que era y por una razón u otra sólo era cuestión de tiempo para que uno de los dos saliera huyendo.
Llegue a la cafetería, estaba justo sobre Maryland Street y se llamaba “Whirley´s Café”, generalmente era un lugar tranquilo, pero en las tardes se llenaba de jóvenes; por ahora, como era nueva, trabajaría el turno de la mañana y quizás al final de la semana, me daban tiempo completo.
La señora Clarke (quien era esposa del dueño) me explicó como se hacían las cosas y me presentó con las 2 otras chicas que trabajaban conmigo, ambas eran uno o dos años mayores que yo.
Era el turno de la mañana, pasó sin sobresaltos y los nervios iniciales por ser “el primer día” y todo eso, se disiparon.
Eran las tres de la tarde cuando salí, y me dirigí a la casa de Agatha, afortunadamente ella abrió la puerta. Su rostro se llenó de alivio cuando me vio.
-¿Estás ocupada? ¿Están Peter o Henry?-
-Henry está trabajando y Pete esta con la tía Helen en Manchester, pasa-
Así me pasé la primer semana, me iba de ahí a las 7:30 y cuando llegaba al departamento descubría que John se había ido a un recital o algo así.
El sábado no pude seguir con mi rutina ya que Henry salía temprano, la señora Clarke me había dicho que él Lunes podría comenzar otro horario más completo porque me necesitaban en la tarde.
En el departamento encontré a John con sus amigos, comenzaba a sentirme incómoda con él, no sabía si era mi novio o un chico con el que vivía para tener sexo. Era difícil entrar sin ser notada debido a lo diminuto que era él lugar; en cuanto entré los ojos de todos se posaron en mi, le sonreí nerviosamente en saludo y fui a buscar mi libreta para dibujar, iría al parque y me la pasaría ahí.
-Está debajo de la cama-
Gire para ver a John en la puerta de la habitación.
-Tu libreta ¿no?, esta ahí-
Me fije y en efecto, ahí estaba.
-Gracias- murmuré.
-Espera, no te he visto toda la semana, ¿a dónde vas?-
-A dibujar algo-
-¿Por qué no...-
-Estás con tus amigos-
-¿Hacemos algo más tarde?-
-Quizás-
Pero más tarde cuando llegué, no lo encontré ahí; sin embargo, me dejó una nota, estarían en the Cavern y después en the Grapes.
Cuando terminé de arreglarme fui hacia este último lugar, llegué con la firme intención de disculparme con John por tener el empleo y por ser tan fría con él, pero cuando lo vi cambié de opinión. Él y los chicos estaban rodeados de chicas, incluso una de ellas estaba en el regazo de él, y para empeorarlo, Bernadette estaba ahí.
-¡Bessie!-
Un Ritchie algo ebrio me gritó desde su mesa, finalmente alguien amable; me dirigí hacia él y Johnny “Guitar” Byrne, él guitarrista de los Hurricanes silbó.
-Vaya- dijo- Hoy estás excelente-
Me jaló hacia él así que me senté a su lado.
-Hola Rich, hola Rory, ¿sólo son ustedes 3 hoy?-
-Sí- dijo Alan.-Es algo tranquilo-
-No como los Beatles- dijo Richard.
-Oye, ¿qué tú no estás con John?- preguntó Johnny.
-Sí-
-¿Y esa chica...-
-¿Tomas algo?- me preguntó Rory, pisando el pie de su amigo por su insensibilidad.
-Lo mismo de siempre- le sonreí agradecida.
Al pasar las horas y los tragos, la plática se tornó más amena e incluso él tartamudeo inicial de Alan desapareció.
-Ev- dijo él, terminando otro trago.-Escuchamos que vives con John-
-Sí- dijo Johnny.-Cuéntanos sobre eso- hizo como que ponía un micrófono frente a mi.
-Gracias Rory-
Normalmente, ni en mil años le habría contado todo lo que había pasado a mi ex-novio y a sus amigos pero él alcohol es un deshinibidor y en ese momento ya todo me importaba una mierda.
La historia, que había sido tan dramática, ahora, bajo los efectos, me parecía la cosa más graciosa del mundo; por eso es que cuando escuché mi nombre, volteé con la sonrisa más estúpida del mundo.
Era George con Thomas, un amigo de John, ambos cargaban bebidas.
-Aquí estás- dijo Tom.-John te ha estado esperando toda la noche-
-John está bastante bien sin mi- dije sonriendo.
-Evangeline, ¿quieres que te lleve a casa?- me preguntó George, preocupado por mi ebriedad.
Byrne y Alan hicieron sonidos de desaprobación en respuesta a George.
-No, gracias, como puedes ver, el público me aclama-
Esto lo hizo sonreír.
-¿Quieres bailar?- preguntó.
-Claro-
George habló bastante mientras bailábamos pero no recordé ni la mitad, solo recuerdo que reí mucho. Habló de Bernadette y John y acarició mi cabello, posiblemente se disculpó, pero todo estaba ya olvidado cuando yo regresé a la mesa.
-Estoy cansada- le dije a Alan.
-Lo imagino. He pensado sobre tu problema-
-¿Cuál?-
-Con Lennon, todo no va muy bien-
-¿Quién te dijo eso?-
-Tú-
-Ah-
-Entonces, si quieres, puedes quedarte en casa de Byrne, su madre es una señora sensible y su padre salió, eso es por hoy; Rich dice que puedes quedarte con él, pero si no resulta, creo que tengo dinero para alquilarte un lugar-
-Alan, ¿hablas en serio?-
-Sí Evangeline, ¿por qué lloras?-
-Eres la persona más amable que conozco- abracé- Te amo Alan, ¿sabes eso? te amo-
Al día siguiente desperté con una terrible y asquerosa jaqueca; abrí los ojos, no tenía noción de dónde estaba. Una de mis bolsas estaba a un lado de mi, llena de mi ropa. Sólo recé para que no resultara que me había acostado con alguien.
-Pensé que estabas muerta-
Era Johnny, él amigo de Alan, hice un sonido entre un gruñido y un suspiro para desplomarme de nuevo sobre él colchón.
-¿Qué hago aquí?- pregunté.
-No quieres estar con John y te traje aquí, convenciste a mi madre a las tres de la madrugada, no sabía que eras actriz-
-Ni yo-
Ambos reímos.
-Maldita sea, Lennon va a estar tan molesto- murmuré.
-Sí que lo estará, pero ya que estás aquí, mejor desayuna-
Resultó que Alan no exageraba y la señora si era muy sensible, me dejó quedarme la semana así que el Lunes me fui a trabajar, tenía un turno algo cansado, de las nueve de la mañana a las nueve de la noche, pero así estaba mejor, molestaba menos a la señora Byrne.
Después de las seis se llenó el lugar (infortunadamente para mi) con jóvenes; tuve que soportar a idiotas lanzándome cumplidos con falsas sonrisas, si no hubiera sido porque estaba trabajando los mandaba a la mierda con una bofetada en la cara, pero no podía hacer eso.
-Dulzura, otro café aquí-
-Enseguida- dije con una sonrisa falsa.
-¿A qué hora terminas aquí?-
-Por quinta vez, gracias pero no gracias-
-Sólo quiero saber corazón-
-Hey idiota, consiguete la tuya, ¿quieres?-
-Lo siento John, no sabíamos...-
-Ahora lo saben-





perdón por tardar mucho en subir, tengo mucho que hacer en la escuela pero aquí lo tienen ya, disfruten c: 

Monday, 26 August 2013

Capitulo 55



-John, ¿qué haces?-
-Evie- respiraba fuerte.
-Maldita sea John, ¿qué pasa?-
Me paré de la cama y encendí la luz, su tono de voz me asustaba. Parecía estar bien pero muy ebrio, era una sorpresa que se pudiera parar.
-Evie- repitió, sentándose en la cama.
-¿Qué John? ¿Qué es?-
-¿Qué hacía George aquí?-
-¿De qué hablas?-
-En la mañana...-
-Llegó minutos antes que tu, ¿es eso?-
-Mira- dijo.-Debes prometerlo-
-¿Prometer qué?-
-Nunca me dejarás-
-¿Por qué lo dices?-
-Sólo prometelo-
-Me estás asustando-
-¿Me amas?-
Su pregunta me tomó por sorpresa y lo observé por algunos segundos; me habría gustado que me lo preguntara sobrio, pero aquí estaba ya, esperando mi respuesta.
-Sí-
-Entonces dilo-
-Prometo nunca dejarte- le dije, aun en medio de mi confusión.
Terminando ese mes decidí que era hora de enfrentar a mi familia, a ambas familias, pero antes de esto envié una carta a Englebert, diciéndole que estaba bien y que por favor guardara mi secreto.
Aunque John pidió acompañarme, sabía que él no quería hacerlo, así que sé lo negué.
Antes de entrar a la casa, di una vuelta por el vecindario, para aclarar mi mente. No sabía que decirles y pensaba sólo improvisar. Llegué a la puerta y cerré los ojos al tocar.
-Vaya vaya-
Quería patearme por ser tan estúpida, era Viernes y Henry tenía el día libre. Se veía furioso y sólo lo miré con lo que seguramente era una tonta expresión.
-¿Puedo pasar?-
Sin responder se hizo a un lado. Agatha estaba sentada, leyendo y Pete estaba escuchando la radio, al parecer había interrumpido su tarde familiar.
Henry apagó la radio y los 3 me miraron, más bien los 2, Pete seguía mirando el sillón.
-¿Qué podemos hacer por ti?- preguntó Agatha, casi triste.
-Yo sólo venía a... yo quiero disculparme. Por todo, no sólo por esto pero por todo-
-Lo normal es que cuando una persona cree merecer perdón, lo hace, ¿crees merecerlo?-  preguntó Henry.
-No, en realidad no. Sé que lo que hice no estuvo bien, les debo una disculpa y creo que más que eso-
Henry agitó una mano.
-Hablaremos de esto mañana, cuando Jacques y su esposa lleguen, sólo sube a tu habitación-
-No-
-¿Qué?-
-No vine a quedarme, no quiero quedarme. Vine a hablar con ustedes de esto y es todo-
-¡Evangeline! ¡No puedes hacer eso!- exclamó Agatha.-Si te quedas viviendo con ese chico viviras en ese departamento toda tu vida, él terminara en los muelles y tu de mesera o... o en Lime Street-
Realmente no creia terminar en Lime Street.
-Creo que tomaré el riesgo- dije.
Esto ocasionó que comenzara a sollozar histéricamente. Miré mis manos incómodamente.
-¿Mañana llegan mis padres? ¿A qué hora?- pregunté.
-Los esperamos en la tarde- dijo Henry, cortante.
-Bien, creo que regreso entonces-
No me volteo a ver y sólo asintió.
-Pete- me detuve frente a mi hermano- Peter-
Evitó mi mirada y puse mi mano sobre su hombro, la retiró sin voltearme a ver.
-Peter por favor- las lágrimas calaban mis ojos y este seguía sin voltearme a ver.
-Peter lo siento, mirame por favor, lo siento-
Él me miró brevemente y después regresó su mirada al suelo.
Salí de ahí, sintiendo que no podía respirar. Miré mi reloj, John estaría en casa de Paul.
Sin que me importara interrumpirlo tomé el autobús hacia allá. El padre de Paul me abrió la puerta.
-¿Esta John aquí?- pregunté sin saludarlo antes.
-Le hablo enseguida-
Esperé en las escaleras afuera y John salió viéndose preocupado.
-Vaya es Bess, Bessie la chica de... ¿qué pasa?-
Dejó en él aire la broma que iba a hacer.  
-Hablé con ellos-
Tomé mucho aire, mi voz estaba quebrándose por recordar que mi propio hermano no podía verme a los ojos.
-Sé que quizás no te importe pero es importante para mi- le dije.
-¿Por qué piensas que no me importa? Ven conmigo-
Entramos a la casa de Paul, donde los otros 3 los esperaban impacientes.
-Escuchen- dijo John, recogiendo su guitarra- Me voy-
-¿Qué?- dijo Paul.-Estamos a la mitad de un ensayo-
John encogió los hombros.
-John- dije, sintiéndome incómoda.-No tienes que irte, puedo esperar afuera o hablar con Mike mientras terminas-
-Na, vamonos-
-Estamos ensayando- repitió Paul.
-Siganlo haciendo, sólo que sin mi- dijo John.
Paul me lanzó una mirada horrible. Jamás lo había visto hacer eso, conmigo era siempre muy dulce.
Mire a George, quien veía su guitarra y a Pete no parecía importarle, me lanzó una gran sonrisa.


-¿Quieres que vaya?-
Era la mañana del día siguiente, mientras yo me vestía, John me miraba desde la cama.
-No, quédate aquí o ve con Paul o algo, ayer quedó molesto-
-Me importa una mierda; escucha, ¿qué pasa si quiero ir?-
-¿Por qué querrías eso? Es mala idea, quédate aquí-
-¿Segura?-
-Completamente-
-Ven aquí-
-No, tengo que llegar rápido-
-Yo te hare llegar rápido cariño-
Me reí mientras me puse mis zapatos.
-Realmente debo irme-
Llegue a la casa y Agatha atendió la puerta, aún parecía resentida por lo del día anterior.
Entré para encontrarme con mis padres en el sillón. No sabía si me recibirían con un abrazo o una bofetada así que les sonreí incómodamente.
-¡Oh Flo!- exclamó mi madre.
Se paró y me abrazó, mi padre me sonrió desde el sillón.
-¿Y Pete? ¿Y Henry?- pregunté.
-Pete no quería estar aquí y Henry llega pronto de trabajar-
-Ev- se paró mi padre y quitó a mamá de mis brazos.-¿Quieres mostrarnos el vecindario?-
Nos encontrábamos caminando por la calle. No sabía que decir, ambos estaban muy serios.
-Entonces, dime, Evangeline- dijo mi padre.
-Oh papá- tapé mi cara.-¿Qué quieres que diga? No diré que fue un error, no diré que sé aprovechó de mi, no diré que estaba ebria-
-Sí, lo imaginé pero... ¡por dios! ¡Más respeto para la familia Shotton y la señora Smith!-
-No sé que estaba pensando- murmuré- En la propia casa de Mimi, ¿es muy malo lo que hice?-
-Se considera malo-
-¡Pero no lo es! Ustedes lo hacen-
-Estamos casados- dijo mi delicada madre.
-Lo hicieron cuando no lo estaban-
Ambos se voltearon a ver.
-Evangeline, cielo, pero... ¿ese chico? ¿Ese horrible, arrogante, grosero y cínico chico?- preguntó mamá.
-Sí, ese. Y en realidad no es tan malo, y además, no creo que esto sea tan malo como piensan-
-No realmente pero lo es para la señora Smith y Henry y Agatha, después de la confianza que depositaron en ti-
-Vaya confianza-
-Creo que lo más correcto es que John esté aquí- dijo mamá.
-¿Por qué? Mamá, solo nos acostamos, no estoy anunciando mi compromiso ni mi embarazo-
-Debes pedirle una disculpa la señora Smith- dijo mi padre.
Juro que pensé que bromeaba, pero me llevó hasta allá a que me disculpara por acostarme con John, para que sólo me contestara “Era lo menos que podías hacer”.
Como si el sexo fuera algo tan ofensivo, malditos hipocritas.
Regresamos a casa a tomar el té con Agatha y Henry, dónde a todos se les ocurrió hablar de mi “sanción merecida” (según Henry). No pensaba recibir sanción, por parte de mis padres, no; su forma de disciplina era diferente, ellos me daban los pro y los en contra y lo dejaban a mi criterio y conciencia, hasta que me sentía mal por lo que había hecho y lo dejaba de hacer.
-Creo que deberíamos... no puedes ir a la escuela, Evie-
Casi escupí mi té al escuchar a mi padre decir esto, incluso mi madre lo miró sorprendida.
-¿Qué? Debes estar bromeando, después de tus sermones feministas para que terminara la escuela-
-Si quieres seguir haciendo la escuela... la harás en París- dijo.
Reí un poco.-Es para que deje de ver a John, ¿cierto? Pues eso no va a pasar, cielos, ¿ves lo que haces? Me escuché tan adolescente-
-Florence- mi madre tomó mi mano-Piénsalo-
-No- recogí mi bolso y me paré.-No gracias-caminé hacia la puerta.-Eres un traidor Jacques, lo esperaba de Henry, pero no de ti-






Sé que apenas hace muy poco tiempo subí el ultimo capitulo pero ya traigo este, ya lo tenía escrito y lo subo ahorita que tengo tiempo, lean y comenten c: