Thursday, 18 July 2013

Capitulo 51

Después de casi media semana de haber regresado a Liverpool, recibí una sorpresa muy grata: Cynthia Powell me visitó.
Fue sorprendente, estábamos en buenos términos pero no la consideraba cercana, sin embargo, me alegré de que alguien me recordara, ya que George no parecía hacerlo.
Me invito a caminar con ella, y era lo que hacíamos en ese momento. Dialogamos sobre cosas sin importancia, hasta que finalmente me pregunto lo que obviamente era su motivo por estar ahí.
-No pude evitar que llegaste un mes antes- me dijo normalmente.
-Quería ver a Pete-
-El ahora no esta aquí- frunció el ceño.
-Dije que lo quería ver, no que lo vi. ¿Hacia dónde va esto Cyn?-
-Oh Bessie. Te seré honesta, estamos preocupados por ti, John lleva un mes expresando su consternación respecto a ti. Le agradas mucho-
-Cynthia, llega un momento en el que John se preocupa mucho por todo-
-Lo se pero pensé que no lastimaría a nadie hablar contigo. Parece que necesitas una amiga-
Me conmovieron sus palabras sinceras, jamás una chica había ofrecido ser mi amiga.
Mire para todos lados y después de cerciorarme de que nadie estaba cerca, comencé a hablar de nuevo.
-Cyn, debes prometerme no hablar sobre esto-
Cuando termine de contarle mis preocupaciones su rostro se lleno de lástima.
-No has leído mis cartas, ¿verdad?-preguntó.
-Eh... ¿cómo lo supiste?-
-Si lo hubieras hecho, no tendrías dudas sobre George-
-Dime lo que decían tus cartas-
Se mordió el labio y retorció sus manos nerviosamente.
-¿Sabes quién es Bernadette Farrell?-
-Ni idea. ¿Quien es?-
-Es una estilista en Childwall y seguido va a the Cavern-
-Ah ya veo, ¿será estilista de los chicos?-
-Nada como eso, hay rumores aquí en Liverpool, de que es novia de George-
-¿Qué?-
Comencé a reír. No era posible que el estuviera saliendo conmigo y que tuviera una chica aparte.
Nadie me engañaba a mi, era yo y no se atrevería.
-¿Quien te dijo semejante cosa Cyn?-
-Todos lo dicen Bess, incluyendo a Bernadette-
-Es tonto Cyn, él no se atrevería-
O por lo menos eso creía yo, y eso explicaría su comportamiento hacia mi.
Cyn solo encogió los hombros y cambió el tema.
Me decidí a no salir de nuevo hasta que George llegará. Tenía que haber una explicación para aquellos rumores tontos. Me moría por saber quién era aquella chica pero no podía hacerlo sin que se viera extraño preguntar por ella.
El día de la llegada de George me di cuenta que podía tomar 2 posturas, la primera era ponerme hostil y a la defensiva con el, y la segunda era actuar normal. La segunda me parecía más apropiada ya que no sabía la verdad.
Lo espere con ansias todo el día pero no llegó. Alrededor de las seis de la tarde me pareció que era suficiente y debía llamarle tan siquiera para ver si su viaje había sido placentero; pero para mi sorpresa, no estaba en casa. No iba a perder tiempo y orgullo llamándole cada hora así que hice algo que jamas debí hacer, llame a John Lennon.
Jamas imagine que el idiota haría lo que hizo. La conversación con él había avanzado bastante normal, me comentó que iría a ver a Cyn, le pregunte si sabia donde estaba George, me había contestado que no y fin. No habían pasado ni diez minutos cuando llamaron a la puerta, deje que Agatha abriera porque esperábamos visita para la cena. Me pare y alise mi falda, realmente pensando que eran mis tíos, pero inmediatamente ella cerró la puerta con gesto severo.
-Ese chico Lennon...-
Henry se paró de su silla, furioso.
-Papá, no...-le rogué.
-Pensé que lo odiabas-me dijo.
-Eso era la semana pasada. ¿Podría ver que quiere?-
-Lo veremos todos, dile que pase, Agatha-
Cerré los ojos, deseando morirme ahí mismo. John entró, sonriendo encantadoramente.
-Buenas noches todos- dijo, estrechando la mano de Henry.
-¿A que debemos tu visita, John?- pregunto el, muy directo y grosero.
-Pete me pidió que viniera por su hermana, es cumpleaños de mi primo Stan y mi tía le ha organizado una fiesta de té, queríamos saber si Evangeline podía venir-
-¿Estará ahí tu tía Mimi?- pregunto Agatha.
-Oh claro que sí, no se pierde una fiesta de té. Incluso pueden venir ustedes-
-No, es muy tarde, esperamos visita- dijo Henry.-¿A qué hora se termina?-
-Realmente no lo sé señor, no muy tarde, pero si hay algún problema por la hora, podría llamar mi tía-
-¿Dices que Pete ya esta ahí?-
-Si señor-
-¿Y también tu tía Mimi?-
-Así es-
-¿Y tu novia?-
-Esta esperándome en la esquina-
-Muy bien Evangeline, con cuidado, mucho cuidado y no llegues tarde-
John se despidió con gracia y encanto, después de esto salimos de la casa. Sin hablar abrió la reja y llegamos a la esquina.
-¿Y Cyn?- pregunte.
Comenzó a partirse de risa, rodeando mi cintura con sus brazos.
-Eres igual de ingenua que tus padres-
-Toda esa mierda de tu fiesta de té...-
-¿Enserio crees que yo iría a una puta fiesta de té?-
Sacudí la cabeza con una sonrisa.
-¿Entonces a dónde vamos?-
-Al departamento de Stu-
-¡John! ¡No!-
-Solo quiero hablar contigo-
Camino al departamento me relataba sus más recientes disparates, haciéndome reír casi histéricamente, en algún punto sostuvo mi mano.
Entrando al departamento me senté en el colchón que estaba en la sala.
-¿Duermes aquí?- pregunte.
-De vez en cuando. ¿Quieres algo de tomar?-
-¿Qué tienes?-
-Agua-
-Creo que estoy bien-
-Mira.-se sentó a mi lado.-Bessie, sabes que soy directo contigo. George es mi amigo, pero tu lo eres desde antes y tienes preferencia por eso-
-¿Qué es John?-
-No puedo decírtelo de otra forma, se esta tirando a Bernie Farrell-
-¿Estás seguro?-
-Al 100%-
-Gracias por decirlo Lennon-
Asintió seriamente.
-Lo que necesites hacer depende de ti.-dijo.-Pero te apoyo-
Me tomó por sorpresa todo lo que decía y lo observe, hasta concluir que no mentía.
No pude resistirme y lancé mis brazos alrededor de él.
-Oh Johnny, que increíblemente dulce de tu parte, eres un amor, ven aquí-
-Joder, no te me pongas sensible. Quítame las manos de encima, o por lo menos ponlas en otra parte-
-Cerdo- murmuré, soltando.-Intento ser amable-
-Igual yo. Ya que se arreglo todo esto, vamos a the Cavern, tocaremos unos veinte minutos-
-¿Yo? ¿Con esta ropa?-
-Solo dobla la falda para hacerla más corta-
Termine por seguir su consejo.
Con cada paso que daba incrementaba la sensación de que estaba siendo llevada a la guillotina. George estaría ahí, y por lo que Cynthia me había dicho, también la tal “Bernie”.
Entré con él por la puerta trasera y me llevo a donde estaban los demás, comencé a sentir muchos nervios, pero aun no estaban ahí.
Salí de ahí antes de que llegaran y me mezcle con el público, pedí una cerveza y afortunadamente no tuve que luchar por encontrar una mesa sola.
En cuanto salieron al escenario el lugar se volvió loco, las chicas se lanzaban al escenario y no dejaban de gritarles. Solo los escuche porque no quería ver a George. Habían mejorado aún más y era de comprenderse la reacción de la gente.
-Hey, ¿puedo comprarte una bebida?-
-No, piérdete idiota-
-Vaya, señora Harrison, ese vocabulario-
-Oh... ¡oh! ¡Ritchie!-
El chico de ojos azules rió y lo abracé fuerte. Estaba Rory con el y por poco y decidí no saludarlo. Sabía que George estaba viéndome así que lo abrace y plante un beso en su mejilla.
-¿Como estas Rory?-
-Excelente Evangeline, ¿y tu?-
-Jamás he estado mejor. ¿Quieren sentarse?-
Ambos lo hicieron y al cabo de unos cinco minutos, la mesa estaba repleta de sus amigos.
Mi brazo estaba alrededor de Rory mientras platicábamos animadamente. Las bebidas seguían llegando y ni siquiera había notado que los chicos habían bajado del escenario hasta que John llegó hacia mi.
Saludo a todos y me sonrió.
-Mira allá- me dijo.-Ella es Bernadette-
Si, tenía que ser, George y Paul platicaban con ella y sus amigas.
Tenía que admitir que era muy bonita. Era rubia y con el cabello apilado encima de la cabeza, delgada y no muy alta, con una bonita sonrisa. Pero tenía que odiarla naturalmente por lo de George.
-¿Vamos a saludar?-preguntó John, burlándose.
-¿Sabes algo Johnny? Vamos-
Lo tome de la mano y fuimos hacia la barra, donde George y Paul las esperaban, al parecer ellas habían ido al baño.
-Hola Paulie. Hola Georgie-
-Hola Evie- saludo Paul con un beso.
-¡Florence!- exclamó George con una sonrisa.-¿Donde has estado todo el día?-
-Esperandote, claro-
Sonrío complacido con mi respuesta y me senté en su regazo para besarlo con pasión, mantenía un brazo firme alrededor de mi cintura mientras yo acariciaba su cabello.
-George-
-Hola Bernie-
Le sonreí a la chica y mire a George.
-¿Quien es tu amiga, Georgie?- pregunte.
-Evie, ella es Bernadette. Bernadette, ella es Evangeline Bessette...-
-...su novia- termine por él y extendí mi mano.-Un placer-
-Mucho gusto- respondió ella.
Sus amigas me miraban furiosas mientras le di una calada al cigarro de George y entable conversación con él rápidamente.
-Quiero irme ya, George- le dije.
-¿Qué? ¿Ya?-
Las amigas de ella se veían considerablemente mas felices ahora que yo me iba.
-Ven conmigo- le dije.
-George, ¿podría hablar contigo?- le pregunto Bernadette.
Metí mis manos en sus bolsillos traseros y me miró sorprendido.
-Vamos al departamento de Stu- murmure.
-De hecho Bernie, me voy ya, las veo luego. Adiós chicos-
Tomo mi mano y nos retiramos rápidamente.
En el departamento de, mientras me besaba furiosamente, no podía dejar de sonreír, obviamente nadie le había dicho a aquella pobre chica que lo que yo quería, lo conseguía.






ok. subí un capitulo, se que no mucha gente me lee ya, pero como dijo citlali, lee la gente correcta así que ustedes las que leen por voluntad propia, mil gracias. espero y les agrade.


Wednesday, 10 July 2013

Capitulo 50

NARRACIÓN EVANGELINE

-Oh, es una verdadera lastima. Si es por otra cosa puedes decirme-
-No no Jurgen, solo es eso, a mi padre no le gusta la idea de que deje la escuela por ir a París-
-Pero estarás mas cerca de ellos-
-Sí pero es por las protestas-
-Hubiera sido estupendo. París, tú pintando o escribiendo y yo fotografiando-
- Lo se, lo siento bastante- me mordí el labio.
-Eh, descuida, aun puedes visitarme, ¿no?-
-Claro que si. Nos vemos Jurgen, disculpa de nuevo-
-Descuida Ev... ¡Oye! Cuidado, ¿qué es esto?-
Siegfried había chocado con él y se habian caido sus mas recientes bocetos.
Los dejé hablando y me sali de ahi con ganas de llorar. Me moría por ir a París, y a pesar de que Harold me había dicho que todo estaba bien, le habia ido a decir a Jurgen que no podía ir-
-Evangeline, ¿has visto a Klaus?-
-No, pero a Jurgen si, esta entrando-
-Excelente, me llevara a hablar con un maestro. ¿Que tal me veo?-
-Muy bien, suerte Stu-
-Gracias, nos vemos luego-
Me hice a un lado y lo deje pasar, su acompañante se plantó frente a mi.
-Muevete-
-¿Cual es la contraseña?-
-Dejame pasar- me mordí el labio.-Por favor...-
Sacudió la cabeza y se acerco a mi para besarme, lo aparte de mi con cierta molestia.
-¿Cual era la contraseña?-pregunte.
-No había- contesto John con una sonrisa.
-Idiota- le dije, dándole un golpecito en el pecho.
-¿No iras con Stu?- comencé a caminar y me siguio.
-Nah... el puede solo. ¿Quieres comer?-
-¿En mi departamento?-
-No, a una cafetería, ven, yo invito-
Al día siguiente, muy temprano, decidí irme a la escuela, casi una hora antes de lo normal, para hablar con mi profesor de dibujo.
Para mi sorpresa, al llegar me encontré con Siegfried, quien cuidaba un pasillo.
-Oye- me aproximé con una sonrisa- Llegas temprano-
-Ev- dijo, poniéndose pálido- Generalmente llegas por allá-
-¿Todo bien?-
-Ven-
Tomo mi mano y nos sentamos debajo de las escaleras.
-Hablame Englebert-
-¿Recuerdas que ayer me quede con Jurgen?-
-Sí, ¿que con eso?-
-Después de que acompaño a Stuart fuimos a mi casa, le enseñe mis pinturas, las nuevas-
-¿Y?-
-Estuvimos hablando-
-Fascinante-
-Iré a París-
-¿Qué?-
-Sí, iré a París, creo que, digo, nos soy muy bueno, pero puedo hacer mejor que Hamburgo-
-Oh Sieg, entonces...-
Quería decirle “¿entonces me dejaras?” pero se escucharia muy estúpido así que solo deje la frase en el aire.
-Sí-
-Me alegro por ti-
-Evangeline-
-No, es en serio. Tengo que irme-
-¡Pero acabas de llegar!-
Llegue hacia mi departamento, donde sabía que nadie me esperaria. En los viejos dias, habria llegado y encontrado ahí a George, pero ahora, solo dios sabía lo que le pasaba al cabron.
-Tu deberias estar en la escuela-
-Hola Paulie, ¿vienes a ver a Stu?-
-A ti, a dejarte esta carta, la envía Cyn para ti, pensaba dejarla debajo de tu puerta pero aqui estas. Toma-
-¿La leiste?-
-Obviamente no-
-Ah. Gracias-
Asintió cortésmente y me observo de manera curiosa.
-¿Si?-pregunte.
-¿Crees que pueda pasar? Vengo caminando...-
-Seguro, pasa-
Entramos y guarde mi carta mientras el se sentó.
-Menos muebles- señaló.
-Buena observacion-
-No vengo aquí en siglos-
-Es porque no quieres-
-Tu sabes como es esto-
-No realmente, pero solo puedo asumir que Reeperbahn es mas interesante que aquí-
-Acertaste. Por cierto, ¿George esta aqui?-
Justo sobre la herida Paul...
-No lo esta. ¿Sabes dónde está?-
-Na, ni idea, lo vi anoche por última vez-
-¿Anoche? ¿Esta mañana no? Entonces no llego a dormir-
Paul comenzó a morder su uña del dedo pulgar, que era lo que hacía cuando estaba nervioso.
-No, yo fui el que no llegó-
-Claro-
-Es cierto-
-No dije que no lo fuera-
Despues de eso la conversación se torno incomoda, quizás porque el sabia que no le creía una palabra y  para mi fortuna, se retiró pronto.
Vi a George casi una semana después, llegó mientras ordenaba lo ultimo de mis cosas para largarme.
-Oh, ¿vacaciones?- me pregunto en cuanto me vio.
-Falta un mes-
-¿Te vas?-
-Sí-
-¿Estas...?-
-No, no estoy terminando contigo, si eso ibas a preguntar, pero si lo quieres tomar asi, hazlo-
-Diablos, si que estas molesta-
-Si vuelves a decir que estoy molesta, lo estaré pronto. Necesito mis llaves-
-Evangeline- se sentó.-Debemos hablar-
-Es un mal momento, mi tren sale hoy-
-Confío en que no tardare-
Me senté a su lado.
-Te amo- me dijo suave y honestamente.-Y si hay algo que haga que lo dudes-
Resople.-Escucha, no es nada-mentí.-Solo me iré antes, estoy harta de Hamburgo-
-¿No tiene nada que ver conmigo?-
-Nada en absoluto-
-Se que he estado distante-
-Igual yo lo he estado. No te preocupes-
-Te veré allá pronto, teníamos planeado irnos en 2 semanas, si quieres podrías esperarme-
-El tren sale hoy, lo siento-
Asintió pensativo y apreto mi mano.
-Justo cuando llegue a Liverpool, todo será como antes-

Sonreí mientras me abrazo, y no lo hice porque estaba feliz, sino porque sabía que no seria asi.




algo extraño paso y subí hoy también. espero y les agrade, gracias a Lady Mary que siempre comenta, me hace sentir menos sola c:



Tuesday, 9 July 2013

Capitulo 49


NARRACION JOHN

                Me debatía internamente entre tocar en la puerta de Astrid o en la de Bess. Sabía que a cualquiera de las 2 la podría encontrar en una situación comprometedora.

                Pero sería más divertida la reacción de Bess.

                Toque fuertemente su puerta, sacudiendo dramáticamente la manija.

                Abrió después de segundos, usando ropa vieja y sin zapatos. Me miro de arriba abajo.

-¿Qué?- dijo secamente.

-¿Puedo entrar?-

-No-

-¿No?-

-Me parece que eso dije-

-¿No puedo entrar?-

Suspiro.-¿Qué quieres Lennon?-

-Compañía, te traje un presente, déjame entrar-

                Entre y para mi sorpresa, había un chico en la sala que no era George. Su cabello era color café y sus ojos increíblemente verdes.

-John, él es Siegfried; Sieg, él es John-

                Me saludó cordialmente y no hice ningún comentario porque estaba preguntándome si era posible que sus ojos fueran tan verdes.

-Evie, debo irme- dijo el.

                Se paró y beso a la chica en la mejilla.

-¿Tan pronto?-pregunto ella mientras el se ponía su bufanda.

-Así es, nos vemos mañana-

J              Sin decir algo mas se fue.

-¿Qué me has traído?-pregunto bruscamente.

-Uy, rápido y al punto-

                Ignoro mi intención de fastidiarla y cruzo los brazos.

-Bien, toma-

-¿Y esto?-

-Me he tomado la molestia de conseguirlos-

 

NARRACION EVANGELINE

                Eran libros, y en muy buen estado, uno de poemas de Rimbaud y el otro era “Grandes Esperanzas” de Charles Dickens.

-Vaya-me detuve a contemplarlos.-Gracias Johnny, te los regresare justo cuando termine de…-

-Cállate. Son tuyos-

                Fue hacia el gabinete donde sabía que guardaba el whiskey.

-¿También tu?-pregunto, señalando la botella.

-No, gracias-

                Tome asiento frente a el, quien observaba cada detalle de la pequeña sala.

-Quitaste muebles-comento.

Asentí.-Hay mas espacio así-

-¿Tu padre te sigue pagando aquí?-

-Así es-

-La pequeña Bessie no tendrá que trabajar un día en su vida- dijo, su tono de voz muy agrio.

-Estoy muy enfocada en mi carrera-

-En George querrás decir- levanto las cejas con esa picardía que lo caracterizaba.

-Ambos supongo-

-¿Donde está el bastardo?-

                Fruncí el ceño, no por el lenguaje, sino porque se suponía que estaba con el.

-Con ustedes, se suponía-

-Eh, conmigo no, quizás con Paul-

-Quizás-

-¿Quién era el chico?-señalo hacia la puerta.

-Siegfried Englebert, mi compañero de clase-

-¿Solo un compañero? Estaba aquí contigo-

-Me regresaba unos pinceles-

-¿Qué tan bueno es? ¿En eso de las pinceladas?-

                Capte el doble mensaje y resople, pase una mano por mi rostro en frustración y rio.

-Sabes que estoy jodiendo Ev-

-Espero y si-

                Hace bastante ya que no pasaba una tarde normal con el, solamente sentados y hablando. Había olvidado lo inteligente que era.

                Pasaron casi 2 meses sin muchos sobresaltos, todo estaba tranquilo a mi criterio, George a veces llegaba y otras veces no, intentaba ignorar lo que hacía cuando no llegaba; y ponía una máscara de indiferencia cuando me llegaban los rumores de todo lo que hacía, casi siempre era John el que me lo contaba ya que ahora tenía la costumbre de tomar algo en mi departamento cada tercer día.

                En vez de llegar a un acuerdo con George o intentar buscar una solución para lo que supuestamente sucedía me dedicaba a fingir que no pasaba nada y a pasar la mayoría de mi tiempo pintando y el que sobraba, con Englebert.

-Evangeline, dejándonos ya de bromas, habla con George- dijo Englebert seriamente.

-Oh jodete. No hay nada de qué hablar-

-Vive en el distrito rojo de Hamburgo y dices que no pasa nada…-

-Englebert escucha-le di una calada a mi cigarro.-No me importa que hace, soy su novia, no su madre-

                Siegfried soltó una risa.

-¿Crees que el diría lo mismo de ti?-

Encogí los hombros.-No es mi problema-

-¿Entonces te iras a París con Jurgen y no le dirás?-

-No sé, tengo que graduarme primero-

-¡Ev! No necesitas graduarte, alguien como tu tiene la vida resuelta, eres bonita-

                Lo dijo como si fuera el ultimátum y fuera todo lo que había en la vida.

-Sieg, quiero ser más que eso-

                Asintió comprensivamente, aunque sabía que no lo comprendía. La puerta principal se abrió.

-¡Hola Ev!- me saludo George con entusiasmo.

-Hola Harry- lo bese brevemente.

-Yo me voy, te veo en la escuela mañana Ev-

-Claro Englebert, a primera hora-

                Este salió de ahí y George volteo hacia mí.

-¿Escuela mañana Ev?-

-¿Disculpa? Claro que sí, es diario George-

-Tienes que conocer a Tony Sheridan-

-Lo hare en la noche-

                George se sentó en la sala y encendió un cigarro.

-¿Entonces que hacia el aquí?-pregunto, sin dejar que la casualidad saliera de su voz.

-Platicábamos, cosas de la escuela…-

-Siempre está el aquí-

                Lo ignore para no iniciar una discusión. El igual pareció hacer lo mismo y cambio el tema.

-¿Entonces mañana vienes? ¿A conocer a Tony?-

-Si, después dela escuela-

-Solo no vas mañana-

-Tengo que ir-

-TIENES que ir-

-Sí, así es, TENGO que ir porque necesito acreditar-

-Solo es el primer año-

-¿Y?-

-Tienes bastante tiempo-

-Tienes razón-dije sarcásticamente.-Podría graduarme en otro lugar o dejar la escuela e irme a París-

-¿Qué?-

-Oh, Jurgen me invito a París y es excelente porque todo está pasando en París-

-Tonterías-

                Voltee los ojos.

-Hable con Stuart y piensa lo mismo, no pienso quedarme aquí siempre. En París están todos ¿sabes quién mas esta allá? Salvador Dalí-

-¿Y quién es el?-rio.-¿Y porque Stu estaba al tanto de esto y yo no?-

-Oh olvídalo-dije, sentándome a su lado.-Tienes razón, es tonto-

-¿Entonces mañana vienes a conocer a Tony?-

-Sí, lo hare-

 

NARRACION GEORGE

-Evie, ¿estas despierta?-

                Era bien entrada la noche, pero aun no podía dormir. Me sentía algo mal por lo que le había dicho, y a pesar de que nos habíamos acostado, sabía que la había hecho sentir mal.

                Quería disculparme, estaba consciente que me había escuchado tan idiota. Si era algo que la hacía feliz, debía hacerlo. Sí, había sido egoísta al querer tenerla solo conmigo, pero tenía que ser realista, ella era brillante y no podía quedarse en Hamburgo. Ella quería ir a París con Jurgen porque ahí “pasaba todo” y porque ahí estaba un tal Salvador, debía dejarla hacerlo.



capitulo corto y feo y todo pero hey, por lo menos subí.

Tuesday, 2 July 2013

Capitulo 48

Abri la puerta con gran rapidez y entre corriendo a la casa, era muy muy tarde y el telefono no paraba de sonar. Conteste jadeando y sosteniendo mi cintura.
-¿Si?-
-¿Donde has estado?-
-¿George? Estaba fuera-
-Me di cuenta de eso pero ¿donde?-
-Es algo gracioso... con un idiota-
-Evangeline, es casi la 1 de la madrugada en Hamburgo. ¿Con un idiota?-
-Si, un idiota, se llama Siegfried...-
-Un chico-
-Si un chico. Pero es algo idiota, van en algunas de mis clases-
-Aqui estoy yo, llamandote desde hace horas, haciendo espacio para llamarte y tu estas con un chico-
-Estuve esperando a que me llamaras desde temprano, ¿donde estabas tu?-
-Tocando-
-Tocando, muy bien. ¿Como te fue?-
-Bien-
-¿George? Era solo un idiota-
-Oh esta bien Ev, no estoy diciendo nada-
Despues de analizar su tono de voz me di cuenta de que lo estaba diciendo enserio, no estaba celoso para nada... Hablamos por solo unos minutos mas, evadiendo con facilidad el tema de Siegfried. La conversación no duro mucho ya que se debia considerar lo costosas que eran.
Después de esto fui directo a la cama, después de todo, eran casi las 2 de la madrugada.

ALGUNOS MESES DESPUES
-Evangeline, muevete, rapido-
-No puedo caminar en estos zapatos-
-Tus piernas son demasiado gruesas-
-Tu cara es demasiado fea- dije infantilmente.
-¿Mi cara?-
El chico se detuvo a ver su reflejo en el espejo de un automovil y tuve que arrastrarlo conmigo.
-Siegfried, muevete, rapido-
Siegfried entrelazo su brazo con el mio y seguimos caminando al mismo ritmo.
-¿A donde vamos?-  pregunte, y volteo los ojos.
-A un bar, dijeron que era sofisticado-
-¿Quien dijo?-
-Ree, una chica de nuestra clase, tambien estaran ahi. En fin, no creo que sea suficiente para nosotros, solo estaremos ahi unos minutos y nos vamos, ¿bien?-
-Estupendo-
Desde que habia llegado de Austria, Sieg se habia convertido en mi amigo mas cercano. Podia ver mas allá de sus payasadas y era alguien muy impresionante e inteligente, aparte de culto y con una pequeña obsesion hacia la sofisticacion.
Nos paramos afuera del bar, (que no parecia sofisticado en absoluto) y me detuve.
-¿Y ahora que?- pregunto impaciente.
-¿En realidad son gruesas mis piernas?-
-No seas estupida Bessette- sonrio.
-Gracias-
-Ahora espera-
-¿Que?-
-¿En realidad es fea mi cara?-
-No seas estupido, Englebert-
Ambos reimos, nos tomamos de la mano y entramos.

NARRACION GEORGE
-Johnny, solo hablale- resoplo Paul enfadado, por milesima vez.
Estabamos en Hamburgo, llevabamos casi un mes ahi y faltaba medio mes para que Flo regresara de Austria, nos escribiamos regularmente pero queria que fuera una sorpresa, aun no le habia dicho donde estaba yo.
En ese preciso momento, nos encontrabamos en un bar. John lo habia calificado inmediatamente como "de maricas" y estaba de acuerdo con el pero aun asi llevabamos casi 2 horas ahi y este estaba tan ebrio que llevaba media hora anunciando a quien escuchara, que iba a tirarse a la mesera.
-Ey Georgie- dijo John, su voz sacandome bruscamente de mis pensamientos.-20 a que no te tiras a aquella-
Le lance una mirada significativa a Paul y ambos sonreimos.
-¿A quien John?-pregunte pacientemente, dandole un sorbo a mi bebida.
-Esa, la mesa de la esquina. Apuesto a que no puedes con ella-
Paul casi se partia riendose a carcajadas y no pude evitar hacer casi lo mismo en cuanto la vi.
-¿Y bien? ¿Que es tan gracioso?-pregunto Lennon, ahora molesto.
-Idiota, esa es su novia-dijo Paul.
-Para que lo sepas John, si puedo con ella, cualquier dia de la semana-
Mascullo cosas intelegibles pero desagradables mientras Paul seguia riendose.
Era Flo, ¿pero que hacia en Hamburgo? Se suponia que ella estaba en Austria, y ademas, se veia muy diferente, mas elegante.
Su cabello negro estaba sujetado con un liston, apartandolo de su rostro. Sus ojos negros se veian mas brillantes y su labial era de un rojo muy intenso. El vestido era negro y ajustado, llegando justo encima de sus rodillas y con un leve escote. Sus zapatos eran igual negros y altos.
Ella junto con el chico a su lado destacaban de todos en aquel lugar. Ellos se veian tan sofisticados como estrellas de cine, ademas de la actitud.
Pero el TIPO joder, se veia tan imponente como esa gente que se cree mejor que los demas y la maldita forma en la que se sujetabn, como si uno fuera el accesorio del otro.
-Voy a ir a saludar- dije, a nadie en especial.
Camine hacia alla sin estar muy seguro sobre el que le diria.
Llegue y simplemente puse una mano sobre su hombro. Volteo y sus labios se congelaron en una "o" perfecta.
-¡Harold!-exclamo.
Se safo del tipo arrogante y me abrazo, besando mi rostro.
-¿Que haces aqui?-me pregunto.
-Podria preguntarte lo mismo-dije.
-¡Oh mira! John y Paul. ¿Estan tocando de nuevo?-
Asenti.-¿Quien es tu amigo?-
Sonrio.-Conoce a Siegfried; Englebert, el es George, mi novio. Este es Sieg, mi amigo-
Me presente con el tipo, que no quitaba su expresion de fastidio y comenzaba a creer que su cara era asi.
-Me alegra bastante verte-dijo Flo, sin dejar de sonrier.-¿Quieres irte? Para ponernos al dia-
Asenti y meti las manos en los bolsillos mientras esperaba a que se despidiera de sus amigos.

NARRACION EVANGELINE
Llegamos a mi departamento despues de buen rato de debatir si ibamos a tomar algo o ibamos ahi.
-Dame un minuto ¿quieres?- le dije mientras se sento en la sala.
-¿Que haras?- me pregunto.
-Me quitare este vestido-
-Yo puedo hacer eso-dijo sonriendo y tirando del cierre.
Me lo quite y despues me puse solo una bata, me sente a su lado en el sillon y le ofreci un cigarrillo.
-Entonces dime, ¿que haces aqui en Hamburgo?-pregunte curiosamente.
-Cumpli 18, decidimos regresar-fue su respuesta simple.-Pense que estabas en Austria-
-Lo estaba pero un amigo enfermo-
-Fue Englebert, ¿no?-
-Si, fue el, y vine a verlo porque estaba muy mal-
-Debio de estarse muriendo para que vinieras-
Baje mi cigarro y lo mire fijamente.
-Eso es algo terrible. No digas eso. Tenia pulmonia-
-Se recupero rapido-
Note el tono agrio en su voz.
-Si, lo hizo-
Estiro sus piernas y cerro los ojos para despues suspirar.
Le di un ligero golpe en el brazo y abrio los ojos.
-¿Que paso?- pregunte.
-No lo se, ahora en el bar, te veias tan diferente y... arrogante. Apenas y te reconoci, fue extraño-
Eso me confundio un poco.
-¿De que hablas?-pregunte.-¿No me veia bien o algo asi?-
-Jamas dije que no te veias bien, solo dije que te veias diferente, no eras tu, y el chico...-
-¿Que tiene el chico?-
Cerro de nuevo los ojos y sacudio la cabeza.
-Olvidalo-
-Geo...-
-Sshhh-
Espere a que abriera los ojos y cuando lo hizo todo dejo de hostilidad se habia ido.
-Te extrañe en mi cumpleaños-dijo.
-Te estuve llamando-
-Lo siento, pero recibi tu carta-
-¿Te gusto?-
-Me gusto el cuento, pero debo decirte que hubiera preferido un regalo real.-
El brillo en sus ojos delataba la broma.
Lo recoste sobre el sillon y me sente sobre su cadera.
-Descuida George, te dare tantos regalos de cumpleaños que perderas la cuenta-








Esta medio tonto el capitulo pero solo es de relleno porque necesito agilizar esta historia para llegar  a la segunda temporada. Un saludo a Citlali xD